Diálogo firme: Sheinbaum reafirma comunicación con la CNTE en medio de tensiones
La presidenta de México subrayó que su gobierno mantiene canales de comunicación activos con los docentes en los estados, un avance significativo si se compara con administraciones anteriores, donde ni siquiera existían esos espacios de diálogo. Durante un encuentro con medios, destacó que las mesas de negociación se han multiplicado tanto a nivel local como federal, con la participación directa de las secretarías de Gobernación y Educación Pública.
Aunque reconoció que las demandas del magisterio son legítimas, la mandataria admitió que el margen de acción está condicionado por las limitaciones presupuestarias. Sin embargo, recordó que en el último año se han implementado medidas concretas para responder a las necesidades del sector, como incrementos salariales y otros apoyos que, según su balance, han representado un avance tangible. “Estamos comprometidos con encontrar soluciones adicionales”, aseguró, aunque dejó en claro que el diálogo sigue abierto bajo la coordinación de las dependencias federales.
La jefa del Ejecutivo descartó, por ahora, una reunión directa con los representantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), argumentando que las negociaciones están en manos de las secretarías correspondientes. “El diálogo nunca se ha cerrado”, insistió, pero aclaró que, tras un intento previo en el que los docentes no acudieron a una cita pactada, las conversaciones se han centrado en las instancias gubernamentales con facultades para tomar decisiones. “Ellos tienen toda la atribución para avanzar en acuerdos”, señaló, subrayando que la puerta sigue abierta, aunque bajo los términos institucionales establecidos.
El tono de la mandataria reflejó un equilibrio entre firmeza y disposición al diálogo, evitando tanto la confrontación como el compromiso con soluciones inmediatas que, en su opinión, podrían comprometer la estabilidad financiera del país. Mientras tanto, en los estados donde la CNTE tiene mayor presencia, como Oaxaca, Chiapas y Michoacán, las mesas de trabajo continúan operando, aunque con resultados desiguales. Algunos líderes magisteriales han expresado escepticismo ante lo que consideran una estrategia de dilación, mientras que otros reconocen que, al menos, existe un espacio formal para plantear sus demandas.
Lo cierto es que, más allá de las declaraciones, el sector educativo sigue a la espera de respuestas concretas. Los docentes exigen no solo mejoras salariales, sino también condiciones dignas de trabajo, infraestructura escolar adecuada y un modelo educativo que responda a las necesidades reales de las comunidades. Mientras el gobierno insiste en que el diálogo es la vía, la presión en las calles y en las aulas persiste, recordando que, en materia educativa, las promesas suelen medirse en acciones, no en palabras.